Alma Gráfica V Feria nacional de Arte gráfico

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Este año participo de nuevo en la feria de grabado Alma Gráfica. Será mi 2º año y el primero que realmente iré.  La edición pasada,  por causa de la covid y las restricciones para controlar su contagio, la feria hubo de suspenderse y redirigirse hacia el formato virtual. Así que esta vez si iré a Oviedo los días 15, 16 y 17 de octubre. Presentaré una selección de grabados que girarán en torno al paisaje. Al tipo de paisaje que he abordado en mi obra a lo largo del tiempo. La selección consta de algo más de 40 estampas distintas, la mas antigua realizada en 1997 y la más reciente terminada el mes de junio de este año.

Desde que empecé a trabajar la gráfica el rabal, entendido como el barrio de la periferia, que linda con el polígono y la huerta, ha sido el tema preferente de mis paisajes.  Visto tanto en detalle como extensamente. A veces me he centrado más en el polígono, a veces más en el inicio del campo agrícola. Al pensar en presentar un proyecto a Alma Gráfica en 2021 revisé esa temática buscando las conexiones entre unas series y otras a lo largo del tiempo. Las técnicas, la estética, los formatos, los papeles, todo ha ido variando, pero a pesar de ello hay una continuidad fácil de ver.

 

 

Un ejemplo serían estas tres estampas. En la 1ª, una pequeña manera negra de 1998, se ve un transformador de zona que hay al final de la calle donde viven mis padres. Estos transformadores son muy comunes en Barcelona. Muy a menudo han pertenecido a edificios o han estado al lado de construcciones que con el tiempo han desaparecido o cambiado de uso. Los transformadores de zona  permanecen, y a veces quedan aislados. Es el caso de la segunda imagen, un transformador que ha sido lo único no derruido en una manzana del Poble Nou de Barcelona, en el distrito conocido como 22@. Es el mismo caso del 3º, un solar vaciado, que perteneció a un polígono industrial. La industria ha sido desplazada por su propia decadencia y la especulación urbanística. Convierte estos espacios en zonas residenciales.

Entre cada imagen hay 10 años de diferencia, y aunque no he tenido la voluntad de repetir un motivo, lo he hecho en este y en otros casos.

 En general hay  matices en la intención: el cambio de una visión más poética, monocroma,  a otra más analítica centrada en el color, en la percepción y construcción del color. Introducir a veces la ironía, o el comentario que supone el grafitti…  En mi última serie -Lumpen- me motiva la conciencia de intervenir en una tradición histórica «arrabalera» en el panorama actual del arte, no en un sentido estético o pintoresco, sino en uno conceptual y político.

Pienso la técnica de la litografía como un esquema de grises en el que los litógrafos han propuesto a los artistas  soluciones técnicas para ser más precisos en sus dibujos, fragmentando la construcción en un proceso de dos o hasta tres planchas, sin alejarse demasiado de la monocromía. He partido de esa premisa, sin ceñirme a una fórmula concreta. He mezclado el dibujo litográfico con un fondo en xilografía, por ejemplo. En este fondo añado el resto de tintas.

 

 

Lo interesante es que una parte de las aportaciones creativas se hicieron desde el taller.  Luego  el artista las usaba. El artista añadía su creatividad en una capa diferente, posterior, que se sostenía en ese trabajo de taller. El trabajo del técnico tiende al anonimato y carece de plusvalía. El trabajo artístico se basa en la autoría y está destinado  a una plusvalía ilimitada. Una ilimitación que es una sacralización pintoresca del empresario.

Hay otro aspecto político en la idea del «motivo». El barrio, el rabal, el polígono, son un escenario de clase que niega la mirada del marco hegemónico actual. Este marco se centra en la singularidad distintiva, en la anécdota diferenciadora, en una sentimentalidad difícil de transmitir en lo no particularizado. Esto  último lo explico de otro modo en el texto de introducción de la serie Lumpen, que reúne  algrafías realizadas en 2020 y 2021.

Hay otros motivos recurrentes en mi obra que se salen  de estos planteamientos teóricos, quizá algo rígidos.  En los trabajos recientes sigo explorando la construcción de la imagen en el lápiz litográfico.

 

 

Aún así el grueso de estampas se pueden dividir en tres series. La primera es «Origen» un conjunto de pequeño grabados iniciados en 1998 y que finaliza en 2005. Una segunda serie de paisajes en color, que va desde 2002 a 2010, y una tercera serie, la actual «Lumpen», que inicié en 2020. Cada una tiene características técnicas diferentes. En «Origen» el formato es muy pequeño, y la técnica predominante la manera negra. E una serie donde cada imagen es monocroma, si bien la tinta va variando.  En la serie de paisajes siguiente predomina el color, la técnica es el aguatinta. En «Lumpen» , litografía sobre aluminio, el lápiz litográfico es el medio escogido. Aquí me abro a otras formas de acabar as ediciones, y el color está presente, pero subordinado a un esquema de grises.

Los tres conjuntos se han desarrollado con planteamientos distintos en el dibujo, en la manera de construir el motivo, en los entintados, en el nº de edición, pero a la vez han mantenido una cierta unidad temática. «Lumpen» sería la novedad presentada en la feria, pero toda la selección retrospectiva también lo es, ya que nunca la he mostrado así.

 

 

 

Alma gráfica, 5ª feria nacional de arte gráfico,  abre sus puertas el próximo 15 de Octubre de 18 a 21 h. . Estaremos el 16 y 17 de11:30 a 15:00 y de 16:30 a 21:00 horas. , en el edificio Trascorrales en  Plaza de Trascorrales, Oviedo. Más información en  el facebook de Alma Grafica.

 

 

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